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LA LISTA DE CORREO HISPANO-PARLANTE SOBRE ROCK PROGRESIVO Y SINFÓNICO 
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 HEXATÓNICA: “Formas” (2006)

Temas

  1. Pintor Dadah
  2. Loco 1
  3. Klinophrén
  4. Tregua
  5. Periodo
  6. Sos de Gualeguay
  7. Doble Fractura Expuesta con Picardía
  8. Yeseano
  9. Cartones (Medley TV)
  10. Arutrebo

Integrantes

  • Jorge Obeaga: teclados, flauta
  • Juan Gasco: batería
  • Sergio Tophan: bajo
  • Leónidas Porto: guitarras, charango
  • Julián di Pietro: guitarras

Hexatónica es un sorprendente grupo instrumental argentino que cultiva una robusta propuesta progresiva basada en la confluencia de los estándares del prog-metal ambiciosamente melódico (el Dream Theater con Moore, Symphony X, el Liquid Tension Experiment del primer disco) y la tradición sinfónica en su esencia más fastuosa (Yes, ELP, Pink Floyd). Después de darse a conocer en el mercado a través de demos y un disco en vivo, “Formas” resulta su disco debut propiamente dicho. Desde el punto de entrada tenemos a un ensamble apoyado sobre una sólida base rítmica que da asidero y estructura a la imponente presencia de los riffs y armonías de las dos guitarras, así como a las orquestaciones y colchones de teclado. Los solos de guitarra y teclado sirven para realzar los coloridos inherentes a las ideas musicales, así como para sacarle el jugo a la polenta creada por la confluencia de los cinco músicos.

‘Pintor Dadah’ ocupa los primeros 10 minutos y medio del disco, al modo de una arquitectura medidamente compleja que da rienda suelta al poder sónico del ensamble. La sección lenta que emerge a partir del sexto minuto sirve para que el grupo demuestre su buen oficio en el manejo de ambientes más reposados: el bien armado solo de guitarra cuenta con una buena compañía en los retazos semi-góticos dibujados por el teclado, mientras que los rasgueos de guitarra acústica aportan un matiz bucólico al asunto. El arreglo que permite el regreso de uno de lo riffs básicos del inicio hasta la coda se siente totalmente fluido. ‘Loco 1’, donde el teclado ocupa un rol más prominente, reitera en gran dosis el despliegue de energía y variedad de la pieza precedente: incluye un simpático interludio breve de folk andino que se amolda muy bien al desarrollo de la impetuosa secuencia de motivos. El cierre, marcado por acordes reflexivos de piano y guitarra, supone una clausura tan atractiva como inesperada. Con estos dos primeros temas el oyente ya se verá enganchado hasta el final. ‘Kilophrén’ inclina más la balanza por el lado sinfónico a pesar de la relevante presencia de los riffs duales de guitarra – las alusiones melancólicas de los pasajes principales y la sobria estructura que permite un manejo contenido de la fuerza propia de la instrumentación me recuerda a esa ya distante banda de los 90s llamada Lemur Voice (sirva esta mención solo como referencia). Los quejidos de bebé que luego se traducen en un grito histérico añaden un matiz bizarro al tema. ‘Tregua’ me suena a un especie de “homenaje” al Symphony X post-“Twilight in Olympus”, particularmente en lo que se refiere a los manierismos tan a lo Pinnella que emplea Obeaga en sus intervenciones. ‘Periodo’ completa el camino de ‘Tregua’, el que lleva de regreso a la sonoridad de los dos primeros temas, aprovechando que dura el doble. Eso sí, hay un carácter épico y majestuoso en la ambiciosa diversidad contenida en ‘Periodo’ que le hace sobresalir de forma peculiar dentro de este repertorio. Aquí tenemos algunos de los mejores solos de teclado del disco, en mi opinión; también resulta efectiva la inclusión de un interludio etéreo que opera como un contraste dramático frente al flujo musical incendiario que estaba teniendo lugar y que no tardará en rehacerse. La coda es simplemente fenomenal, creando un efecto parecido al de una metralla entrecortada. ‘Sos de Gualeguay’ es una pieza acústica marcada por piano y guitarra, debidamente adornada con capas suaves de teclado que parecen de ensueño: los giros de acordes signados por el piano tienden más a lo jazzero que a lo sinfónico. ‘Doble Factura con Picardía’ y ‘Yeseano’ son los dos explosivos números que siguen a continuación. El primero de estos es pura polenta administrada con un sentido de la complejidad muy a tono con el prog-metal estandarizado, sin quebrantar un ápice de su gancho. El segundo, que con sus más de 12 ½ minutos es el tema más largo del disco, y tal como indica su título, es todo un homenaje a uno de los máximos íconos de la historia del progresivo. Se notan de manera muy patente los clasicismos y estilizaciones a lo Yes desplegados en los fraseos de guitarra y los multívocos aportes de los teclados (mención especial para la bella sonata de piano instalada a partir del noveno minuto), pero el grupo no renuncia a sus inquietudes prog-metaleras. Más bien, la coda lenta me recuerda más a la onda de Genesis y Camel que a la de Yes, con excepción de los adornos conclusivos del solo de guitarra. ‘Yeseano’, ‘Preludio’ y ‘Loco 1’ son mis temas preferidos de este disco.

Las dos últimas piezas nos muestran a la gente Hexatónica concentrada en su lado humorístico: ‘Cartones’ es un medley de sintonías de dibujos animados, series de acción e incluso la del prolífico canal Fox, mientras que ‘Arutrebo’ es una simpática coral que emula lo ceremonioso sin ocultar para nada su intrínseca levedad. De esta manera termina “Formas”, un disco concebido con ingenio entusiasta y ejecutado con oficio innegable – Hexatónica queda como un grupo especialmente recomendado para los acérrimos amantes del sinfónico que no se hacen problemas con la inclusión de elementos prog-metal, así como para los amantes de la vanguardia metalero con una despierta inquietud progresiva.

César Mendoza

Creada en 1997. ©José Manuel Iñesta. Alojada en el Depto. de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad de Alicante, España.

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